Lo he podido comprobar a pie de urna, durante todo el día fueron desfilando mis vecinos por el colegio electoral. En la mañana, a primera hora ya desfilaban los más viejetes, que pueden dormir poco y ya se sabe, "al que madruga Dios le ayuda" como dicen ellos. Fuimos observando los "golpes de misa", y se agolpaban en la cola para votar. Ya traían todos el voto de casa, bien preparado. Algunos me miraban despectivamente cuando veían mis credenciales, pero no se atrevían a decir nada ante mi cortés sonrisa. En algunos momentos aparecían personas no tan mayores, entre los cincuenta y sesenta, y de vez en cuando algún joven que acompañaba a su familia. A la hora de la comida, nada, entre la Fórmula 1 y la digestión, apenas aparecía nadie por allí. Y yo pensaba... vendrán ahora, por la tarde, ya habrán dormido la mañana, habrán comido tranquilos y vendrán esas parejitas jóvenes con su hijos pequeños, los chavales que votan por primera vez ilusionados... ¡qué decepción! Fueron tan pocos que cada vez que entraba alguien joven en el colegio parecía iluminarse todo con un cierto respandlor de alegría. Hay jóvenes y ... jóvenes.
Malditos los jóvenes pasotas a quien no les importa nada. Ni su futuro ni el de sus hijos y mucho menos el de sus vecinos. Piensan que vivir en democracia es un derecho que ya tienen porque no han conocido otro estado. No saben que han muerto muchas peronas para conseguir esto. Que muchas personas, entre ellas antepasados suyos han sufrido vejaciones y torturas, aislamiento, marginación y hambre. Gracias a esas personas tenemos hoy lo que tenemos, pero todo se puede perder. Que nadie se llame a engaño. Hay muchos buitres a quien les gustaría cambiar las cosas, y de hecho en cierta manera en mi ciudad ya hace años que no mandan los ciudadanos, y se da la extraña circustancia de que tenemos voto pero no tenemos voz. Por algo se empieza. Las señales son negativas. En cuanto se baje del 50% de participación, y al paso que vamos lo conseguimos, entramos en un estado de peligro. Si no nos interesa la democracia, ¿qué nos interesa?
Esta vez lo he visto claramente, cuando fuí sacando las papeletas de la urna, a medida que llegábamos al fondo el voto era siempre conservador. Por encima andaban algunos progresistas, pero eran pocos, como camuflados entre la abrumadora decisión de los viejetes a quien no les interesa el tráfico, ni instalaciones deportivas, ni fibra óptica, ni el transporte integrado y ecológico, ni barato, porque para los viejetes de mi barrio todo está bien. Pueden ir a jugar a las cartas al Centro Social que lo tienen acaparado ellos y de vez en cuando hacen una excursión con bocadillo.
A mí y a mis vecinos nos han engañado. Hace cuatro años todo eran promesas. "Se iniciará urgentemente el desdoblamiento de Nicolás Soria una vez llegado a un acuerdo con RENFE...", "...el centro deportivo del Naranco será una referencia para toda la ciudad con un SPA de los más modernos de España...", bla, bla, bla,... hasta hoy.
Para colmo plantan el autobús en la plaza de Juan Pablo II, subo a él y pergunto: ¿Cuáles son vuestras propuestas para el barrio? Y me responde una chica de mala gana: "...bueno, pues se urbanizará esto y... si FEVE y RENFE se ponen de acuerdo harán lo de Nicolás Soria". Y punto, quedó de lo más satisfecha, me dió una bolsita por si viajo en avión y despachado.
Creo que los ciudadanos de esta ciudad hemos perdido una gran oportunidad. Sólo espero que no sea la última. Es difícil encontrar personas capacitadas, altamente cualificadas y con una gran experiencia gestora.
Es muy fácil encontrar bocazas que hacen el payaso, y que a golpe de cheques con dinero de los contribuyentes "solucionan" los problemas de hoy con las hipotecas del mañana.
miércoles, 30 de mayo de 2007
sábado, 3 de marzo de 2007
LA DIGNIDAD DE TARA
Hace unos meses una de mis hijas fue con su novio a la perrera y se encandilaron de los ojos verdes de Mora. Cuando tuvieron que irse al Mediterráneo siguiendo el rastro del trabajo me la dejaron “por unos días”, hasta hoy que aún sigue conmigo, y seguirá…
Cuando un día de mucho viento unas puertas de madera cedieron, quedó en libertad y con ella su compañera Tara, una Alaska Malamute de 5 años de la que puedo decir que no es mi mascota, ni mi perra, sino más bien mi mejor amiga. Sus genes tienen miles de años de libertad por vastos parajes naturales. El Monte Naranco para ella es su pequeño barrio, lo conoce tanto como lo respeta. Durante horas la busqué. En lo alto del pueblo, al lado de la capilla el viento me traía débilmente su aullido, pero fui incapaz de localizarla. Cuando bajé a buscarla se la habían llevado a la perrera. Yo no lo sabía, seguí buscando hasta bien entrada la madrugada. Al día siguiente, lo primero que hice fue llamar a la perrera, y hubo suerte; la habían retenido en Radio Vetusta y avisaron para que se la llevaran, porque en el parque de Pura Tomás están prohibidos los perros. Cuando fui a buscarla a La Bolgachina, llamé al timbre y entré e aquel espacio que no me recordó a nada porque jamás había visto nada igual. He leído sobre los campos de concentración nazis, quizás sea lo que más se parecía a aquello, pero en versión animal. Cuando llegué ante la “jaula” donde totalmente hacinados estaban un montón de perros sin espacio para echarse, llenos de porquería, Tara no podía mirarme. Su dignidad h
abía sido aplastada (es la característica más importante de esta raza, su enorme dignidad). Salió desconcertada, sin saber qué hacer ni dónde ir. Llevaba una “pipeta” conmigo que le apliqué apenas salimos. No podía parar, estaba muy nerviosa. Jamás la había visto así. Con una toalla la quité de encima un poquito de la porquería que cubría su precioso pelaje. Apenas abrí el portón de mi coche ya estaba dentro. En el trayecto no paró de llorar, me lo iba contando todo, y por sus gemidos comprendí que pasó una noche infernal. Aún perdura en mis tímpanos y en los de ella, el alarido de cientos de criaturas desesperadas cuando salíamos del recinto, esperando que alguien fuese a rescatarlas de aquella inmundicia.
Yo, como me gusta ser positivo, pienso que la actuación de la perrera es BUENA, PORQUE EJERCEN UNA TERAPIA DE CHOQUE PARA QUE LOS PERROS Y LAS PERRAS NO SE ESCAPEN DE SU CASA.
Ahora comprendo por qué Mora no se fue, y ahora también comprendo por qué Tara, cuando abro la puerta de su pequeño espacio natural cerrado no sale, y ya no se separa de mí en los paseos por el monte. No tengo que intimidarla con el hombre del saco. Ella no quiere volver a la furgoneta por nada del mundo. Yo invitaría a todos los dueños de mascotas que visiten la perrera de Oviedo. POR PEQUEÑITO QUE TENGAN SU CORAZÓN JAMÁS ABANDONARÍAN SU MASCOTA EN LAS INMEDIACIONES DE ESTA MUY NOBLE, LEAL Y VETUSTA CIUDAD.
Cuando un día de mucho viento unas puertas de madera cedieron, quedó en libertad y con ella su compañera Tara, una Alaska Malamute de 5 años de la que puedo decir que no es mi mascota, ni mi perra, sino más bien mi mejor amiga. Sus genes tienen miles de años de libertad por vastos parajes naturales. El Monte Naranco para ella es su pequeño barrio, lo conoce tanto como lo respeta. Durante horas la busqué. En lo alto del pueblo, al lado de la capilla el viento me traía débilmente su aullido, pero fui incapaz de localizarla. Cuando bajé a buscarla se la habían llevado a la perrera. Yo no lo sabía, seguí buscando hasta bien entrada la madrugada. Al día siguiente, lo primero que hice fue llamar a la perrera, y hubo suerte; la habían retenido en Radio Vetusta y avisaron para que se la llevaran, porque en el parque de Pura Tomás están prohibidos los perros. Cuando fui a buscarla a La Bolgachina, llamé al timbre y entré e aquel espacio que no me recordó a nada porque jamás había visto nada igual. He leído sobre los campos de concentración nazis, quizás sea lo que más se parecía a aquello, pero en versión animal. Cuando llegué ante la “jaula” donde totalmente hacinados estaban un montón de perros sin espacio para echarse, llenos de porquería, Tara no podía mirarme. Su dignidad h
abía sido aplastada (es la característica más importante de esta raza, su enorme dignidad). Salió desconcertada, sin saber qué hacer ni dónde ir. Llevaba una “pipeta” conmigo que le apliqué apenas salimos. No podía parar, estaba muy nerviosa. Jamás la había visto así. Con una toalla la quité de encima un poquito de la porquería que cubría su precioso pelaje. Apenas abrí el portón de mi coche ya estaba dentro. En el trayecto no paró de llorar, me lo iba contando todo, y por sus gemidos comprendí que pasó una noche infernal. Aún perdura en mis tímpanos y en los de ella, el alarido de cientos de criaturas desesperadas cuando salíamos del recinto, esperando que alguien fuese a rescatarlas de aquella inmundicia.Yo, como me gusta ser positivo, pienso que la actuación de la perrera es BUENA, PORQUE EJERCEN UNA TERAPIA DE CHOQUE PARA QUE LOS PERROS Y LAS PERRAS NO SE ESCAPEN DE SU CASA.
Ahora comprendo por qué Mora no se fue, y ahora también comprendo por qué Tara, cuando abro la puerta de su pequeño espacio natural cerrado no sale, y ya no se separa de mí en los paseos por el monte. No tengo que intimidarla con el hombre del saco. Ella no quiere volver a la furgoneta por nada del mundo. Yo invitaría a todos los dueños de mascotas que visiten la perrera de Oviedo. POR PEQUEÑITO QUE TENGAN SU CORAZÓN JAMÁS ABANDONARÍAN SU MASCOTA EN LAS INMEDIACIONES DE ESTA MUY NOBLE, LEAL Y VETUSTA CIUDAD.
miércoles, 21 de febrero de 2007
LA REBELIÓN DE LOS BARRIOS
¿Por qué se acallan las voces de aquellos que tienen la verdad? ¿porque son peligrosos? Pueden acabar con el sistema.
- "Vamos a hacer una reunión para fomentar el asociacionismo, así que por favor, Sebas, convoca a todos los que tenemos controlaos."
El pastor se preocupa de tener buenos perros guardianes y pastores de un pueblo que ha perdido su dignidad y su fe. Un pueblo domesticado. Esta es la realidad muy a pesar de algunos.
Ahora, cambiemos la versión:
- "Vamos a promover una reunión en la que se fomente aún más el asociacionismo, así que invita a todas aquellas asociaciones de la ciudad que quieran participar y no te olvides de anunciarlo en la prensa para que todo el mundo se entere y puedan acudir si se nos olvida alguien por invitar"
¿Cómo suena? ¿Utopía? Suena raro, como si no fuese de este planeta. Seguro que hay trampa...
Fomentar la ciudadanía es un reto a quien nadie oigo. Quizás se nazca con ella, o quizás se contagie. Si se contagia, puede ser una plaga peligrosa...porque, imaginemos decenas de miles de ciudadanos comprometidos con su ciudad. Pues yo conozco a algunos, hace unos blogs hablaba del ciudadano Modesto, pero ahora ya conozco a otros más, y se unen en grupos y hasta son capaces de organizarse y de intentar "crear ciudad".
La esperanza es un motor potente pero la ilusión lo es más, y eso es lo que nos puede mover a muchos para afrontar un hecho decisivo en la vida de una ciudad: las elecciones municipales.
Pero para eso deben existir opciones visibles, si no, el desencanto se cebará con las cifras y el abstencionismo será el gran triunfador.
Me gustaría que los barrios se tomen la represalia y encuentren la conexión con el protagonismo que se merecen. Y hasta me gustaría que estas elecciones no las gane ningún partido político, ni siquiera ningún político. Yo soñé que las ganaban los y las ciudadanas de Oviedo.
¡Brindemos por eso!
- "Vamos a hacer una reunión para fomentar el asociacionismo, así que por favor, Sebas, convoca a todos los que tenemos controlaos."
El pastor se preocupa de tener buenos perros guardianes y pastores de un pueblo que ha perdido su dignidad y su fe. Un pueblo domesticado. Esta es la realidad muy a pesar de algunos.
Ahora, cambiemos la versión:
- "Vamos a promover una reunión en la que se fomente aún más el asociacionismo, así que invita a todas aquellas asociaciones de la ciudad que quieran participar y no te olvides de anunciarlo en la prensa para que todo el mundo se entere y puedan acudir si se nos olvida alguien por invitar"
¿Cómo suena? ¿Utopía? Suena raro, como si no fuese de este planeta. Seguro que hay trampa...
Fomentar la ciudadanía es un reto a quien nadie oigo. Quizás se nazca con ella, o quizás se contagie. Si se contagia, puede ser una plaga peligrosa...porque, imaginemos decenas de miles de ciudadanos comprometidos con su ciudad. Pues yo conozco a algunos, hace unos blogs hablaba del ciudadano Modesto, pero ahora ya conozco a otros más, y se unen en grupos y hasta son capaces de organizarse y de intentar "crear ciudad".
La esperanza es un motor potente pero la ilusión lo es más, y eso es lo que nos puede mover a muchos para afrontar un hecho decisivo en la vida de una ciudad: las elecciones municipales.
Pero para eso deben existir opciones visibles, si no, el desencanto se cebará con las cifras y el abstencionismo será el gran triunfador.
Me gustaría que los barrios se tomen la represalia y encuentren la conexión con el protagonismo que se merecen. Y hasta me gustaría que estas elecciones no las gane ningún partido político, ni siquiera ningún político. Yo soñé que las ganaban los y las ciudadanas de Oviedo.
¡Brindemos por eso!
domingo, 31 de diciembre de 2006
¿FELIZ AÑO?

Desear lo mejor para todo el mundo es fácil. Unas palabras y quedas bien. Una costumbre social, a veces cargada de cinismo como tantas otras. La felicidad de todos es imposible, y dentro del espacio comprendido entre 365 días habrá felicidad, amargura, rabia, suerte, tragedias, comunicación, aislamiento, recelos, desprecios, elogios y muchas cosas más. Un año puede pasar muy rápido o hacerse interminable.
En la calle, miles de ciudadanos nos desplazamos por calles engalanadas con luce
s y adornos, y muchos ridículos muñecos de no sé donde por las fachadas. Se impone el consumo y el derroche. ¡Cuántas cosas se compran innecesarias! Regalar es fácil. Comprender difícil, entender a veces imposible, respetar: una obligación legal, querer: a veces supone un esfuerzo, un sacrificio, y eso no nos gusta. Todos apelotonados por las calles, en las tiendas, y aparentemente un mundo de felicidad... irreal. Esas calles, con fachadas engalanadas por fuera y música de ambiente encierran en sus interior, en sus patios de luces auténticas miserias. Voces insultantes, desgarrados gritos de desesperanza, ratas hambrientas, maderas apolilladas y podres, humedad negra y añeja. Eso es lo que no se ve en la foto.
Un mundo irreal lleno de materia, casi todo fabricado en China. Felicidad incierta, dudosa y hasta sospechosa.
"¡Hola! ¿Qué tal estás? ¿Bien, eh?" Ya te dicen de antemano lo que tienes que contestar, porque no se te ocurra decir que te encuentras mal, que a pesar de tanta gente, te sientes sola o solo, porque estonces la huida del otro o la otra se acelera. El corazón, para bombear, los sentimientos para ocultar y ... felicidad regalada de forma altruista, que no cuesta nada desearla, así que ¡Feliz Año 2007!
En la calle, miles de ciudadanos nos desplazamos por calles engalanadas con luce
Un mundo irreal lleno de materia, casi todo fabricado en China. Felicidad incierta, dudosa y hasta sospechosa.
"¡Hola! ¿Qué tal estás? ¿Bien, eh?" Ya te dicen de antemano lo que tienes que contestar, porque no se te ocurra decir que te encuentras mal, que a pesar de tanta gente, te sientes sola o solo, porque estonces la huida del otro o la otra se acelera. El corazón, para bombear, los sentimientos para ocultar y ... felicidad regalada de forma altruista, que no cuesta nada desearla, así que ¡Feliz Año 2007!
lunes, 25 de diciembre de 2006
FELIZ NAVIDAD PARA TODOS
Celebrar la Navidad se ha convertido en una tradición cuyo origen religioso se sigue manteniendo sólo en algunos sectores de la población, el de los cristianos. Pero cualquiera puede celebrarla a su manera en la más absoluta libertad. Yo no puedo ir a la ópera pero sí puedo celebrar la Navidad. En el hipermercado busqué una caja de langostinos, 8,50€, unas brochetas de sepia (4,60), un buey de mar (3,90 €) , el vino blanco, tinto y cava me lo regaló un cliente y amigo al que aprecio desde hace muchos años. Los polvorones de Estepa que tanto le gustan a mi hijo, 1 € una bolsa. Delante de mí, en la caja éstaban una señora de unos 50 y su hija, quizás de 30 años, no sé porque calculo muy mal, sobre todo en personas cuyo origen americano me despista. La señora miraba espectante la ventana del importe que iba marcando la caja, como preguntándose si le iba a llegar el dinero o tendría que pasar la vergüenza de tener que devolver algo (esa impresión la conozco, es idependiente de razas y culturas). En la bolsa iba guardando las patatas, dos bandejas de champiñones, una lata de maíz dulce, una tarrina de margarina y pocas cosas más. Pagaron poco dinero pero por la forma de sacarlo de la cartera tuve la impresión de que para ellas era mucho. Esa noche, buena, seguro que celebraron una fiesta por todo lo alto, con sus papas y maíz, igual no tenían marisco, ni cava ni percebes, igual tenían sidra, turrón del baratillo, peladillas y ... estoy casi seguro de que bendecieron la mesa y dieron gracias a algún dios por permitirles tener unos buenos alimentos, un techo que les protege de la gélida noche de invierno y el poder estar juntos y posiblemente llloraran la ausencia de algún ser querido que ya no está o que está al otro lado del océano.
Hay quien dice que todos los días son Navidad. Es posible. También hay quien va todos los días a la ópera y no lo celebra, incluso se aburre y bosteza. Hay miles de personas que quisieran ir a la ópera y no pueden, pero eso sí, podemos celebrar la Navidad y nos lo pasamos en grande.
Una chica joven, muy guapa, de rasgos orientales me dijo con un acento extraño pero muy agradable: "Feliz Navidad". Y yo me pregunté, si su calendario es distinto y en su cultura la Navidad no existe por qué me desea felicidad. Porque la Navidad es eso, acercamiento entre las gentes de buena voluntad, que hay muchas y de muy diversos colores. ¡Viva la Alianza de Civilizaciones! y ¡viva la Navidad!. Y la Opera, cuando sea de todos, también ¡viva! Mientras tanto, que se la paguen los del frac.
Hay quien dice que todos los días son Navidad. Es posible. También hay quien va todos los días a la ópera y no lo celebra, incluso se aburre y bosteza. Hay miles de personas que quisieran ir a la ópera y no pueden, pero eso sí, podemos celebrar la Navidad y nos lo pasamos en grande.
Una chica joven, muy guapa, de rasgos orientales me dijo con un acento extraño pero muy agradable: "Feliz Navidad". Y yo me pregunté, si su calendario es distinto y en su cultura la Navidad no existe por qué me desea felicidad. Porque la Navidad es eso, acercamiento entre las gentes de buena voluntad, que hay muchas y de muy diversos colores. ¡Viva la Alianza de Civilizaciones! y ¡viva la Navidad!. Y la Opera, cuando sea de todos, también ¡viva! Mientras tanto, que se la paguen los del frac.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)