lunes, 15 de septiembre de 2014

Tienes 18 años y mucho que contar.

Sí, Luis Iván. Aún tienes 18 años y ya tienes muchas cosas que contar. Has tenido el privilegio de poder abrir tu mente al mundo muy pronto. Y yo he tenido el privilegio de ver el mundo a través de tí. A veces una videoconferencia desde Dubai, a veces un streaming desde Balí, a veces en directo como aquel memorable día en Berlin en que levantaste de los asientos a la flor y nata de los hackers europeos. A veces te llevaba el maletín como en Londres mientras te entrevistaban cadenas de TV de varios países.  A veces pude estar dentro de los estudios en entrevistas entrañables como en Radio Uruguay. Compartimos todas las Campus Party excepto la de Quito aunque allá en el centro del mundo te mimaron, me lo contó tu asistente Byron y el propio Maddog. También hubo momentos de gran incertidumbre como cuando "desapareciste" durante un montón de horas por las cumbres de Bolivia y es que aquel viaje fue largo, largo...
Has hablado en público muchas veces y alientas a otros jóvenes como tú a que sigan su propio camino, como tú has hecho. Eres un visionario valiente y no te cortas para decir lo que piensas. Nunca lo has hecho. Hay muchas personas a las que inspiras. Yo, una de ellas.
Acabo de leer tu libro y ya lo tengo como manual. A veces es necesario recordar pequeñas cosas que unidas pueden conseguir grandes logros.
Tu generosidad ha sido siempre algo que te ha hecho más grande. No olvides que la humildad también. Siempre te lo he dicho y te lo seguiré repitiendo. Sé que estoy en deuda contigo. Tú me devolviste a la realidad. Me espoleaste para que siguiera actualizándome cada día. Aún te debo los mil euros que me dejaste de tus ahorros para pagar aquella letra de la hipoteca. Y conservo y utilizo tus regalos, como el Acer TravelMate 5720 que sigo programando, o la tablet que tanta ilusión te hizo (Archos 10) que utilizo para leer mis libros de Kindle, o el Samsung S que utilizo para Android. Todo ello te lo comprabas con tu dinero desde muy joven. Eran tus inversiones.
Ahora me regalas un libro y me hace enormemente feliz. Me siento muy orgulloso porque sigues con tus ideales y los defiendes con pasión.
Ya hace un año que vuelas solo, aunque en realidad todos estamos contigo. Todos sentimos que eres la voz que puede despertar a una nueva generación necesaria que haga este mundo un poco más habitable. Sigue así, creciendo, recuerda la palabra que más hemos usado: "desarrollo".

sábado, 6 de septiembre de 2014

Podamos, podemos, pudimos: fases de una revolución tan necesaria como anunciada


A lo largo de la historia cada vez que el "sistema" de poder intentaba acabar con los ciudadanos siempre se producía una revolución sangrienta. Recordemos sin ir más lejos qué pasó en "La Bastilla".
Pero la evolución del ser humano es constante y en la actualidad los métodos pueden ser mucho más refinados.
La "ley" siempre está de parte del "sistema", pero siempre hay flecos, errores, rendijas por donde se pueden colar las "hormigas".
Cómo una simple rendija puede dejar pasar a miles de hormigas en una estancia y entre todas con un enorme trabajo de cada una, sin parar son capaces de mover masas que parecían imposibles.

¡Podamos! (¡indignaos!)

En un momento determinado, miles de personas despertaron de un largo letargo. El 15M fué como la alarma de un despertador matinal que te induce a levantarte porque es tu deber. Fué como una forma de entender que había que hacer algo. Cuando Hessel publicó “Indignaos” actuó de despertador y gracias también a Sampedro, la primavera del 2011 fué el amanecer de una nueva revolución con un estilo propio que años más tarde se constituyó como un modelo exportable a otros países también dormidos. Ya en febrero la ley “Sinde” aprobada en el senado marcaba un “matrimonio” PPSOE que no se escondía para nada y que dejó estupefactos e indignados a muchos ciudadanos.
Ante tanta corrupción moral y económica sólo cabe la indignación. Cuando la mayor parte de la riqueza de un país está en manos de unos pocos que no son precisamente los que la producen se origina una herida que acaba siempre infectándose con un odio ciertamente entendible. Si además esa riqueza se esconde en paraísos fiscales y los ciudadanos comienzan a pasar penalidades, la indignación siempre acaba en rebelión.
Así que comienza un proceso mediante el cual se ponen las bases para probar un modelo en Europa y Madrid primero, y Barcelona más tarde, junto con Sevilla, Valencia,... son los centros operativos sobre los que las primeras células emergen en una organización pacífica y muy inteligente. Con el epicentro en Sol, un terremoto que mueve a miles de universitarios, jubilados, intelectuales, bohemios, trabajadores,..., personas normales con una vida normal, pero que por el hecho de tener ideales y manifestarlos son llamados “perroflautas”. Son el germen de una nueva sociedad en la que se busca algo que puede no ser una utopía: LA DEMOCRACIA PARTICIPATIVA.
Mediante una estructura basada en involucrar a todos los ciudadanos de forma impersonal se establece una red de redes. Gracias al software libre y a la aportación voluntaria de muchos hackers y de algunas tarjetas de cédito, los servidores aumentan los contenidos, la información fluye y se distribuye con una eficiencia envidiable para ser un sistema de “voluntarios”.
Anonymous se interesa y apoya el proyecto. Vienen de otros países como USA para aprender y tomar nota de cómo poner la misma experiencia en sus sociedades y lo intentan.
Durante tres años el movimiento permanece en el anonimato debatiéndose entre si se comienza a poner nombre y se da un paso adelante o no. Comienzan los bailes de nombres como DRY (Democracia Real Ya). Se buscan asociaciones que colaboren para “legalizar” ciertos procesos, pero siempre es complejo. De los primeros pasos dados por los partidos como el PDI surgen otros, y algunos como el Partido X llega a tener cierta popularidad entre la gente afin al movimiento.

¡Podemos! (¡reacciona!)

Otra señal en el 2011 llegaba desde Islandia. Podemos llevar a un presidente corrupto a la cárcel. Podemos enjaular a los banqueros que han hundido nuestro país. Sí, Islandia es un país pequeñito, pero ha dado una gran lección al mundo. Alguno de los activistas que propiciaron ese “milagro” vinieron a España a explicarlo.
Después de tres años de trabajo parece que se va consolidando el movimiento y se ve claramente que el sistema comienza a blindarse con nuevas leyes como la nueva Ley de Seguridad Ciudadana.
Un grupo de personas que podrían etiquetarse como intelectuales deciden que ya está bien de esperar y proponen un proyecto. Lo presentan en Lavapies y comienzan a distribuirse emails. Es firmado por decenas de miles de personas en tan sólo unas horas. A partir de ahí, todo fué vertiginoso. Había que hacer unas listas y el vehículo era Internet. Todo tenía que ser rápido y se improvisó lo mejor posible, pero se consiguió llegar a unas elecciones europeas que no significaban gran cosa en los objetivos finales pero que era el test necesario para poner o no en marcha todo un proceso mucho más ambicioso. Sin dinero ni opciones a créditos hubo que tirar de la generosidad de los ciudadanos y gracias a ella todo fué posible.
Muchos analistas políticos en el mundo se preguntaban cuánto más iba a tardar en surgir un movimiento político nuevo en España. Les parecía muy extraño que con el panorama reinante no surgiera una nueva fuerza política con fuerza. Dos partidos mayoritarios unidos siempre contra el ciudadano (recordemos leyes como la “Sinde”, su negativa durante sus gobiernos a la dación en pago,...), y sin embargo siempre los más votados, alternándose el poder a nivel nacional y en casi todas las comunidades.
Realmente el sistema funciona perfectamente. Por un lado muchos medios de comunicación marcan las tendencias. Por otro lado un sistema educativo que se encarga de “adiestrar” ciudadanos pasivos, que no piensen más allá de los recorridos de las parábolas de un balón de cuero. Una “democracia” que en realidad es la herencia de un dictador con una fachada muy bonita pero con una letra pequeña alejada de la realidad actual.
Importantes empresarios en la sombra pero que mueven como a marionetas a los representantes del pueblo y cuyos premios siempre van relacionados con puestos de consejeros en sus grandes empresas.
Durante un período en el que no hay un sólo gobierno autonómico que escape a la corrupción, donde los sobres de dinero negro llevaban nombres de los más altos cargos del gobierno, donde la propia corona se ve envuelta en casos de corrupción, un pueblo legendario se refugia en la esperanza de volver a ser campeones del mundo en Brasil, y sí, acaban siendo campeones en Europa en corrupción, campeones en Europa en paro juvenil,...
El partido en el gobierno comienza a sentir pánico y ya plantea modificar leyes importantes como la Ley electoral. Algunos de sus dirigentes ya no se atreven a hablar. Las dudas sobre su futuro les corroen.
El otro partido en la alternancia cíclica y a veces parece que pactada también siente pánico y decide buscar nuevos rostros atractivos y mostrarlos en el “Hola”. Es hora de “renovar”, eso sí, con los pactos bien firmados y maquillan un cambio, aunque todo sigue igual porque las federaciones siguen sin evolucionar.
Los sindicatos también sienten pánico porque los movimientos ciudadanos les dan la espalda. Salen a la luz facturas escandalosas de comidas, maletines, camiones de papel para una fotocopiadora de sobremesa, cursos en los que los alumnos son siempre los mismos, a veces los empleados de las academias que les siguen el “rollo”, o simplemente cursos que no se imparten y se pierden los justificantes,es decir, corrupción, más corrupción. Y sienten que ya no son tan necesarios para “controlar” los enojos ciudadanos y eso puede conllevar la grave limitación de “premios” como esas partidas millonarias pactadas cada año a tres bandas.

¡Pudimos! (¡comprometeos!)

El sistema estaba bien diseñado, parecía que no había errores, pero apareció una grieta.

 Imaginemos un edificio. Para simplificar imaginemos dos pisos. En el superior se encuentran los poderosos, aquellos que están en la sombra, realmente los que gobiernan, en salas lujosas llenas de refinados controles desde donde manejan todo, pero todo, absolutamente todo.
En la planta baja se encuentra una sala con una urna en el medio. Dentro de la urna se encuentra una materia gris, es la voluntad de un pueblo, presa en una caja de cristal. Alrededor, en la sala se encuentran los altos representantes del pueblo (presidentes, ministros, directores generales,...). Todos tienen un puesto de trabajo con controles que dependen de los de la planta superior. Todos tienen la responsabilidad de vigilar esa urna, que no se mueva, que siga siempre ahí, cautiva.
En el exterior del edificio y rodeando el perímetro se encuentran muchos individuos armados, algunos uniformados y otros no. Su misión, que nada se mueva, que nadie pueda entrar ni salir del edificio si no tiene la autorización de los individuos de la planta superior.
También en el exterior se encuentran dispersos millones de seres. Son personas, mejor dicho, eran personas, pero con el tiempo han ido decreciendo tanto que ahora son como pequeñas hormiguitas.
Cada vez que había un temblor, un pequeño terremoto (como los del 15 de mayo, 15 de octubre,...) aparecían pequeñas grietas en las paredes del edificio, pero como eran inapreciables a simple vista nadie les daba importancia.
Un buen día, unos jóvenes “exploradores” del tipo “hormiguitas” descubrieron una pequeña rendija y se dieron cuenta de que podían entrar por ella. Y lo hicieron y vieron la urna y entendieron su significado. Con su conocimiento y talento identificaron las coordenadas y se fueron. Organizaron un sistema de comunicación tan eficiente que compartieron esa información rápidamente entre los millones de “hormiguitas” que poblaban aquella tierra gris.
Cada cuatro años se encendían todas las luces de aquel edificio y se oían risas, música, oradores que se entusiasmaban unos a otros y los vigilantes podían beber y festejar sin límites. Era un día singular y se anunciaba la fiesta con antelación. Pasó un tiempo y llegó ese día.
El comité de comunicación de las “hormiguitas” lo tenía todo dispuesto. Cuando comenzó la esperada fiesta millones de “hormiguitas” se alinearon en una estructura vectorial frente al edificio. Con un orden riguroso las primeras filas fueron entrando por aquella pequeña grieta formando columnas que trepaban ya por las patas de la mesa que sustentaba la urna. Durante horas, aquella sala estaba sin vigilancia porque todos estaban celebrando sus “triunfos” pasados y futuros. Al cabo de unas horas, aquella urna comenzó a moverse, parecía tener vida propia y se deslizó hasta el extremo de la mesa. Un último esfuerzo de aquella masa colectiva, todos a la vez, la impulsaron al vacío. Fué una explosión. Aquella materia gris se fué liberando y fué absorvida por todas aquellas “hormiguitas”.
¿Que qué pasó?
Pues el final te lo imaginas tú. Yo simplemente te digo: “aprovecha ese pequeño resquicio antes de que lo sellen, que ya están en ello”.




NOTA: Este “artículo”(por llamarlo de alguna manera) es fruto de mi imaginación, y se ha producido en una calurosa noche de verano en Madrid, con la influencia de una rebosante luna casi llena y una paz iluminada por miles de estrellas. Así que nadie se preocupe. Sólo soy una “hormiguita” más.





lunes, 11 de noviembre de 2013

Adiós Tara. Ser extraordinario, muy amado e irrepetible.

Tara y Luis Iván en el Parque de Invierno (Oviedo).
Cuando aquel día fuimos toda la familia a aquel pueblecito de León (Mayo de Luna) a recoger a aquellos dos cachorrillos preciosos que habíamos visto en las imágenes por Internet nunca pensé que un animal podía influir tanto en mi vida. Tara y Syros eran trastos como lo son todos los cachorros. Cada día bajábamos al parque San Francisco (en Oviedo) con ellos varias veces. Era su segunda casa. Tenían tres meses y fueron vestidos con traje regional a la fiesta de mi pueblo, San Martin de Moreda. Poco después Syros moría de un paro cardíaco enfrente de casa en el parque. Tara se fué haciendo mayor y decidimos que tuviera una finca donde pudiese correr más libremente.
Enseguida aprendió a dar la pata.
La finca se llama San Martín del Camino. Hoy, doce años después, día de San Martín, Tara dejó de existir. Después de varios días desde que decidió que ya había llegado su hora hizo un gran esfuerzo esperando a ver a Luis Iván antes de dejar este mundo. Compartió con él toda su infancia. Hoy, ya tranquila, en su finca, rodeada de dos de sus hijos, Syros y Sira ya no pudo más. Hace dos años un veterinario la exploró y el tumor ya se había extendido bastante. Nos dijo que posiblemente no durase más de un mes. Aguantó dos años. Aquellas fueron sus últimas vacaciones. Ella viajó con nosotros desde pequeña a todas partes. Le encantaba el mar.
Tara en el Mediterráneo.
Aún recuerdo las carreras de varios kilómetros aún de noche para llegar a aquella preciosa playa del Mediterráneo. Nos sentábamos enfrente del horizonte y veíamos salir el sol. Momentos inolvidables. Vivir con Tara ha sido una experiencia maravillosa. Fué un ser extraordinario. Vivió con dignidad y murió del mismo modo. Amada por todos. Respetada y admirada por su belleza. Nieta de un campeón del mundo, era de gran pureza genética, perteneciente a una de las razas más antiguas (Alaskan Malamute), habituada a convivir con el ser humano durante miles de años en condiciones muchas veces extremadamente difíciles, Tara era amante de los niños. Cada vez que bajaba al parque disfrutaba jugando con ellos y estos a veces eran sus cómplices cuando no les gustaba mucho la merienda y a escondidas le daban algo de ella.
Durante años corrimos juntos por infinidad de sitios. Nos gustaba perdernos por los montes de León.
Compañera infatigable me seguía en bicicleta durante decenas de kilómetros sin cansarse. Tenía una fuerza y una resistencia envidiables. Yo la amaba, y ahora aún sigo amando sus recuerdos, con los ojos llenos de lágrimas siento ya su enorme ausencia y no lo puedo evitar.
No era simplemente una mascota. Era un ser grandioso, con una enorme sensibilidad y bondad. Aún recuerdo un día perseguida por una perra pequeña y enfurecida mordiéndole las patas y ella corría sin agredirle porque si lo hubiera hecho la habría matado simplemente de un mordisco.
Siempre nos acompañaba a pasear, a correr, a disfrutar de los momentos de ocio en contacto con la naturaleza o en la ciudad. Era muy ciudadana. le encantaba pasear por la ciudad. 
Una más en la familia, siempre compartiendo.
Una más en la familia, ahora se ha ido y Sira está triste. Muy triste. Tenía siempre acosada a su madre con contuinuos lametazos. Crió dos seres dulces y sensibles llenos de energía a los que trajo al mundo un día 1 de Noviembre. Durante varios días y alguna noche hicimos guardia Luis Iván y yo para asistir al alumbramiento. Pero aprovechó una visita al cementerio para mientras estaba sola traer a Sira, Syros y Balto (este se fué a vivir con una familia a un pueblo cerca de Navia -Asturias-).
Tara y Syros. La siesta.
Era amante de la siesta. Infundía una enorme paz. Le gustaba dormir la siesta acompañada. Nunca rechazaba otro compañero de sueños y sus hijos le adoraban. Siempre estaban pendientes de ella y continuamente le pegaban lametazos.
Lo cierto es que no queríamos vivir sin Tara y pensamos que si tuviera una hija seguiríamos teniéndola cuando ella muriese. No. Sira es dulce, preciosa, muy sensible. Pero Tara es irrepetible. Es insustituible. Aspiro a poder compartir con Sira tantas experiencias como con su madre pero los tiempos son distintos. Tara me ayudó siempre en la crianza de mi hijo y eso le dió unos momentos privilegiados que ya no pueden volver. Ahora también vivimos momentos apasionantes con Sira, pero son distintos. Nada es repetible. Nadie es repetible. Nadie es sustituible. Todos somos distintos. un ser humano y un can pueden compartir mucho y aprender el uno del otro.
 
Sira y Tara. Tal para cual.
Tara y Luis Iván, en plena siesta.
Hoy enterré a Tara al lado de su hermano. Le encantaban las manzanas. Yo la eduqué precisamente con manzanas. Con una manzana en la mano era la única forma de que me obedeciese en algo. Así que tenía un manzano preparado y lo planté encima de su tumba. Es un "hijo" del manzano al que saltaba para coger el codiciado fruto cada verano. Es el mejor regalo que le podía hacer en su muerte. Al final preparé también un ramo de flores (curiosamente en la finca a pesar de lo avanzado del otoño aún hay muchas flores). Se lo puse encima de su tumba mientras las lágrimas se me escapaban. Sira y Syros se acercaron sigilosamente. Con las orejas hacia abajo y moviendo el rabo se fueron en silencio y se acostaron tristes. Se quedaron sin mamá. Una etapa más en su vida. Una etapa más en nuestra vida.
Tara tuvo también sus novios. Al final consiguió quedarse preñada con un gran semental que unos criadores de Cantabria habían traído de Canadá.
Pasaron una semana juntos pero no hubo suerte.
Tara y "Curro".
 Cuando llegaba la Navidad a Tara le encantaba aullar mientras cantábamos villancicos. lo cierto es que nunca he visto a un animal con tantas ganas de comunicar. Yo creo que se pasó la vida intentando hablar pero claro, ese largo hocico no le dejaba articular las palabras. Pero conseguía dar un montón te tonos a sus sonidos. Yo creo que no le hacía falta hablar. Siempre sabía lo que pasaba. Era una cotilla y muy curiosa.
Syros y Tara con el postre.
A la hora de la comida a veces se ponía un poco pesada. Quería compartir todo con nosotros. Le encantaba la tortilla, el chorizo,..., bueno, todo.  Y era capaz de rebañar cualquier tipo de envase con una lengua que llegaba a todos los rincones.
Una vez se escapó hasta un parque cercano a su finca, posiblemente buscando algún "preñao" y se la llevaron a la perrera municipal. Al día siguiente cuando fui a buscarla estaba sucia. Eso ella no lo aguantaba. Hacinada entre un montón de perros, la saqué, la sequé con una toalla y la monté en el coche y se pasó llorando media hora hasta que llegó a su casa. Nunca la había visto llorar tanto. ("La dignidad de Tara").
El Cantábrico también le gustaba a Tara.

Momentos, recuerdos, experiencias compartidas que llenan toda una vida intensa donde la felicidad se esconde siempre en esos pequeños instantes que parecen pasar desapercibidos pero que perduran siempre con su olor, su intensidad, su enorme realidad que nos nutre a todos los seres que amamos la vida y la naturaleza.
Tara, siempre estarás en esos recuerdos. Eres inmortal. los humanos nos creemos a veces superiores en un ejercicio estúpido de vanidad y soberbia, pero en tí reconocí la auténtica sabiduría natural que miles de años han escrito en tu cerebro algo que respetaste y has sabido transmitir de una forma excepcional. Gracias por ello. Ha sido un privilegio para todos los que hemos compartido la vida contigo. Nos has dado mucho más de lo que podríamos imaginar. Por ello y por mucho más, hasta siempre.

Video grabado por Luis Iván en el que Tara, con 11 años, aún se encontraba bien.
En él aparecen también sus hijos Syros y Sira, así como también su compañera Mora. Hay unas imágenes muy graciosas de Syros cuando era un cachorrillo jugando con Granizo, un gato muy especial para ellos porque cuando eran pequeños y Tara les dejaba algún momento solos en la caseta él se acostaba con ellos para darles calor. Ese video ganó un concurso.
Algo que se aprecia en este video es la afable personalidad de los Alaskan Malamute, sus ganas de jugar y lo cariñosos que son. Sin duda Tara transmitió a sus hijos esa paz y tolerancia que les hace ser unos seres extraordinarios.

jueves, 23 de mayo de 2013

Bitcoins e IRPF

En la actualidad es difícil encontrar buena información sobre la relación del BTC (Bitcoin) con la legislación (dado que es un producto alegal) y con su incidencia en la fiscalidad. Sin embargo, BTC se está erigiendo como la génesis de un profundo cambio en el sistema de intercambio de dinero y su "explosión" continua con un crecimiento exponencial así como una madurez consolidada y una cierta estabilidad (en el último mes sobre todo). Sin embargo ya hay profesionales que han visto en el BTC todo un mundo de posibilidades y seguro que su especialización les dará muchas satisfacciones un un futuro casi inmediato. Esto que copio y pego a continuación es una parte de un artículo publicado en un blog al respecto muy interesante: El Blog del Toguero y se puede ver el artículo entero en el enlace: Bitcoins y fiscalidad española: guía para el operador y el desobediente.

Bitcoins e IRPF

La Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, los contribuyentes estarán obligados a presentar y suscribir declaración por este Impuesto, con los límites y condiciones que se establezcan. Si bien, hay una serie de excepciones. No tendrán que declarar los contribuyentes que obtengan rentas procedentes solo de las siguientes fuentes: [...] -Rendimientos íntegros del capital mobiliario y ganancias patrimoniales sometidos a retención o ingreso a cuenta, con el tope conjunto de 1.600 euros al año. Lo que nos viene a decir la Ley en este caso es que, estemos dados de alta o no como empresarios o trabajadores, los beneficios que obtengamos de la compraventa de Bitcoins superiores a los 1600 euros al año, debemos declararlos.

Algunas recomendaciones

Lo normal es que Hacienda ponga la lupa por transacciones que superen los 3000 euros por operación y los 6000 euros al año, como forma de prevenir el blanqueo de capitales. Luego con todos estos elementos podemos hacernos una idea de las alternativas que tenemos para operar sin ser molestados por el fisco. Un fisco, recordémoslo, cada vez más orientado a privilegiar al sector financiero responsable del hundimiento económico de millones de personas. Las recomendaciones para proteger nuestros ahorros y operar en el mercado con Bitcoins serían entonces las siguientes: -Limitar al máximo las operaciones bancarizadas de canje de Bitcoins por divisa, dando privilegio a las operaciones en efectivo. En ese aspecto, podemos solicitar a las empresas que compren nuestros Bitcoins que nos paguen mediante cheque. -Formalizar el pago de las grandes compras con Bitcoins o proponérselo al vendedor. En la actualidad, ya hay inmobiliarias y empresas de servicios que están en condiciones de aceptar esta moneda, bien por su atractiva y casi nula fiscalidad o bien por la necesidad de obtener ingresos. Gracias a este método, podemos ahorrar en torno a un 20% del precio final del bien adquirido, si aplicamos una adecuada arquitectura jurídica. -Si usted tiene una empresa, acepte el pago con Bitcoins. Proponga el uso de Bitcoins a sus empleados y proveedores como forma de salvación de las fuentes de trabajo de las pequeñas y medianas empresas, donde el atractivo mayor es la fiscalidad. Se acabaría el pago del IVA y del IRPF y podría aumentar el salario de sus empleados y hacer nuevas contrataciones e inversiones. -Si tiene una agrupación, colectivo social o plataforma reivindicativa, haga uso de ella como una forma de soberanía sobre los ingresos de los trabajadores y los pequeños y medianos empresarios. En la actualidad, el marco tributario no permite decidir hacia qué van orientados nuestros tributos. Tome la iniciativa, use el Bitcoin para sufragar los servicios sociales comunitarios que necesita su gente dado que de esta manera usted dejará de pagar impuestos para financiar guerras y corporaciones. Si en su ciudad hay un hospital público o escuela pública en lucha, ayúdela con los Bitcoins que va a dejar de pagar al Estado. ¿No es eso la mejor forma de soberanía monetaria?. Cualquier ayuda jurídica para implementar el sistema, no dude en consultar. El Toguero lan.free1989@gmail.com

martes, 5 de febrero de 2013

Siglo XXI - El fraude inesperado: de la inseguridad al miedo.

Lo que esperábamos
Todos aquellos que leíamos a Julio Verne de pequeños y a Isaac Asimov de adolescentes teníamos una visión del Siglo XXI muy distinta a la realidad que estamos viviendo cada día. Un siglo en el que se esperaba una madurez colectiva del ser humano, un paso adelante en el comportamiento social y en la búsqueda de los placeres del pensamiento y la libertad. Una elevación del ser humano hacia el amor, la paz y la libertad, en definitiva hacia la felicidad.
La percepción
Mi vida material es bastante espartana. Vivo de mi honesto trabajo durante años como profesor (ahora ya no) y como programador, profesiones muy castigadas en un país donde se premia la especulación, el trapicheo y el robo de guante blanco. ¿O no? A medida que pasa el tiempo observo a mi alrededor como una sensación de miedo y de inseguridad se apodera del entorno. Y comienzo a buscar las causas. No es difícil.
Las pruebas
Un secuestro legal
Tengo experiencias reales cercanas por las que tengo miedo a los policías de mi ciudad. Tenía un coche muy viejo, un Fiat Regata de 23 años aparcado delante de mi casa, bien aparcado. Un día volví de un viaje de cuatro días y ya no estaba. Llamé a la Policía y me dijeron que lo había retirado la Grúa Municipal. Cuando fuí a recogerlo me encontré con una multa de 800 € más otra cantidad de 100 € para retirarlo pagando el arrastre y el parking. Parece ser que tenía el último recibo del seguro devuelto por el banco y no me apercibi. Podían haberme avisado. Podían haberme puesto una multa más “normal”. Podían haber sido más “humanos”. Al final Hacienda me embargó 960 €. Yo, cada vez que veo un policía en mi ciudad, cruzo la acera, los evito, les tengo ¡miedo!, porque tengo miedo que me secuestren como hicieron con mi coche.
Cleptomanía o necesidad
Otro día volvía de Valladolid de trabajar y al llegar a León, bajé del autobús para ir al lavabo un momento. Hacía frío, pero dejé mi jersey en el asiento, un buen regalo de mi mujer al que tenía mucho cariño. Cuando subí a los cinco minutos ya no estaba. Ahora tengo miedo a dejar cualquier prenda en cualquier sitio, desconfío.
Espacios públicos inseguros: estación Sur
Una noche, después de trabajar más de doce horas seguidas en Madrid, me quedaban quince minutos libres en la Estación Sur de autobuses y como estaba sin comer, hambriento decidí ir a la cafetería y comer un bocadillo, uno de esos que tienes que coger con ambas manos. Tuve la osadía de posar mi maletín en el taburete (con un par de zapatos, una camisa, una corbata, un libro, el cargador de mi móvil,...). Fué increíble, en unos segundos el maletín se esfumó como por arte de magia. Desde entonces tengo miedo a permanecer quieto en la estación de autobuses, llego con el tiempo justo para coger el autobús e irme.
Los carriles bici "sobran"
Hace un par de meses fui atropellado por un monovolumen mientras circulaba con mi bicicleta por un carril bici. Ahora tengo mucho miedo de volver a utilizar una bicicleta. Cada vez que hablo con gente del lugar donde ocurrió todos dicen que ese carril bici ahí no tiene ningún sentido. Tengo mucho miedo de no comprenderlos.
Vecinos "chorizos"
Hoy he recibido un cargo de mi suscripción a Speak Up en el banco y no hay rastro del material en los buzones, otra vez vuelven a desaparecer las revistas de mi buzón. tengo miedo de suscribirme a cualquier material que reciba por correo.
La mala gestión de las energías
He visto hoy el recibo del gas y de la luz y no me lo puedo creer, tengo miedo de no poder pagarlo. Tengo miedo de quedarme sin energía eléctrica. Tengo miedo de pasar frío.
La morosidad: una enfermedad muy contagiosa
He visto la actitud de un porcentaje bastante serio de mis clientes a la hora de pagar los recibos y tengo miedo de no poder afrontar los gastos básicos. Tengo miedo de no poder seguir pagando la hipoteca, tengo miedo de no poder superarme cada día en una prueba casi diaria de fuego para vencer tantos y tantos obstáculos con los que me encuentro.
La violencia sexista
Estoy viendo un noticiario y escucho que seis mujeres españolas que estaban en Acapulco de vacaciones han sido violadas por un grupo de hombres armados. Esas mujeres tendrán miedo el resto de su vida.
La "justicia" apañada Hace unos días también dijeron en las noticias que han indultado a un kamikaze de autopista que mató a otro hombre. Tenemos “miedo” a la justicia y de paso tenemos miedo a circular por las autopistas.
Corruptos mentirosos
Escucho a personas muy importantes e influyentes contar mentiras y mentiras sólo con la finalidad de seguir apostillados en sus puestos enormemente recompensados. Tengo miedo de votar. Mi voto es como un cheque en blanco para autorizar a ciertas personas a masacrar la soberanía del pueblo, a destruir la democracia.
¡No! Aún se puede cambiar el final. Hay esperanza. Siempre la hay si todos queremos.
Voy por la calle y observo que nadie silba ni canturrea. Observo caras de miedo, sin sonrisas, rostros tensos. Expresiones de miedo a explotar. Se respira una tensión como la preliminar a una tormenta perfecta. Y tengo miedo de que esa tormenta estalle.