sábado, 4 de abril de 2009

Emprender en tiempos de crisis

No sólo es necesario sino una actividad muy recomendable sobre todo para nuestros jóvenes. Hay gente que asocia automáticamente la acción emprender a empresario, y empresario a dinero, con lo que la inhibición es prácticamente segura en muchísimos casos, sobre todo en la actualidad en que la banca parece estar de vacaciones permanentes.
Sin embargo, creo que es sumamente importante cambiar la asociación de ideas para que al pronunciar la palabra emprender se nos venga a la mente la palabra IDEA. Y es que es más bien una cuestión de ideas. A partir de una de ellas si crees firmemente y tienes fe puedes llegar a conseguir que sea tenida en cuenta en la sociedad. A partir de ahí todo es posible. Puede llegar el dinero, pueden llegar empresarios, pueden aparecer instituciones, seguidores, detractores, amigos y enemigos, etc., pero has conseguido que tu idea esté en el escenario y eso ya es una meta.
Es Asturias hace unos años un individuo tuvo una idea. Entrenaba baloncesto y sabía que es un deporte donde la acción conjunta del equipo es fundamental en cada momento. Aplicó sus conocimientos en el mundo del emprendimiento y consiguió cambiar modelos en un entorno deprimido donde la esperanza de la población estaba bajo mínimos. José Manuel Pérez,“Pericles” , que es así como todos le llamamos cariñosamente hoy es una institución en Asturias, y Valnalón una realidad modélica en Europa. Hoy, muchos chicos y chicas se inician en el emprendimiento desde el espacio educativo gracias a su energía visionaria. A veces no es una empresa, puede ser también una ONG, e incluso una asociación con fines no lucrativos.
En el panorama de las tecnologías de la información estamos asistiendo durante estos últimos años a multitud de ejemplos de jóvenes que han sabido desarrollar ideas con tenacidad y sacrificio y han visto recompensados sus esfuerzos con creces. A nivel internacional ya hemos podido comprobar auténticos milagos como Google o ebay. En España, ejemplos como el de Jesús Encinar (su madre le decía que era un idealista por querer convertir en realidad una idea que parecía utópica) de idealista.com, o el caso de Jorge Sierra con su web Hoopshype.com. Que después de unos años sin ver el sol trabajando en el ordenador de su dormitorio consiguió algo que a muchos les parecerá totalmente inalcanzable. Sus otros dos compañeros de fatiga dan fe de la oferta que aceptaron de una empresa norteamericana por su portal con una cifra escalofriante.
En la actualidad, en tiempos de crisis, existen casos continuamente y otros se están gestando, como el caso de Luis Iván, de tan sólo trece años que ya está en algunos mentideros con su asturix.com. Todo empezó en su empeño por popularizar el uso del software de código abierto con su web el pingüinario (www.luisivan.nom.es). A continuación se le ocurrió preparar una distribución Linux y lo hizo realidad con Asturix y además le incluyó el asturiano como segundo idioma. En la actualidad, con más de quinientas descargas ya existen seguidores y detractores como alguno que en un foro de “meneame” ha llegado a decir “me parece un insulto, un gasto de dinero público innecesario” sin conocer que no hay ni un solo euro de dinero público. Y eso es por la idea extendida de que todo debe hacerse con dinero público. Una asociación de usuarios de Linux puede tener interés en realizar una “distro”, pero si no consigue financiación de las instituciones no mueve un dedo. En la Universidad existen muchas ideas que nunca llegan a materializarse porque no llega nunca la financiación. Casi nadie está dispuesto a arriesgar ni un minuto de su tiempo y menos su esfuerzo y sacrificio si no está completamente seguro de rentabilizarlo cuanto antes.
Así que necesitamos afianzar otra asociación de ideas: EMPRENDER ES ARRIESGAR. Muchas veces no arriesgas dinero, sólo tu tiempo, tu esfuerzo, tu sacrificio. Que se lo digan a Jorge Sierra cuando estaba tan blancuzco que parecía más bien finlandés que vallisoletano.
En tiempos de crisis podemos quedarnos de brazos cruzados en la puerta de nuestro negocio esperando a que la inercia nos arrastre o podemos agudizar nuestro ingenio, aumentar nuestra capacidad de trabajo y sacrificio y plantarle cara a una situación que por dura no tiene que ser determinante. Ese cambio de actitud puede conseguir que más de un negocio salga reforzado después de la recesión.
Mientras tanto y en ese nuevo orden económico mundial que se necesita afianzar, expliquemos a nuestros jóvenes que es necesario tener ideas, luchar por ellas y que no esperen conseguir éxitos con la especulación y sí con su trabajo persistente.